Presentación

En las últimas décadas Galicia se ha convertido en una referencia en los estudios de onomástica en Europa, tanto en toponimia como en antroponimia. Los estudios toponímicos tienen aquí, desde la labor precursora de Martín Sarmiento, en el siglo xviii, una larga tradición y se han visto impulsados en los últimos años del xx por el trabajo de la Comisión de Toponimia da Xunta de Galicia, que acometió la tarea de revisar el Nomenclátor de Galicia.

Siguiendo esta estela, creemos que ha llegado el momento de la celebración de un congreso internacional en el que Galicia se muestre a la vanguardia de esos trabajos de investigación y que tenga como foco un aspecto crucial para nuestra cultura y la cultura europea: el Camino de Santiago.

El camino (o mejor, los caminos) que traen a los peregrinos hasta Santiago de Compostela son una fuente inagotable de toponimia de muchos países y en muchas lenguas, nombres geográficos bien conocidos, si nos referimos a las localidades que inician y cierran los distintos tramos susceptibles de hacerse en una jornada. No obstante, aquellos lugares y parajes (caminos, fuentes, molinos, propiedades rústicas…) que se encuentran entre un punto y otro tienen poca visibilidad y no son muy conocidos por los caminantes ni por los estudiosos de la toponimia; en un buen número de casos solo se conservan en la memoria local y corren riesgo de desaparecer de esa memoria porque, en con el abandono del territorio más rural, no hay necesidad de transmisión.

Mapa incluido en la Historia General de España de Modesto Lafuente, año 1850.
El autor traduce el término árabe Jalikiah (Galicia) por Reino de León. Fuente: Wikipedia

Las instituciones proponentes, la Real Academia Galega, la Universidad de Santiago de Compostela y la Asociación Galega de Onomástica son suministradoras de herramientas pioneras en el ámbito de la onomástica.

Por un lado, la RAG impulsó Galicia Nomeada, el extinto Proxecto Toponimia de Galicia, el portal Toponimia de Galicia. También la Cartografía dos Apelidos Galegos, junto con el Instituto de Lingua Galega, que sostiene una sección de Onomástica que nace de su participación en el proyecto internacional PatRom, de estudio de los apellidos románicos desde la década de 1990; y, junto con la AGOn, la colección Terra Nomeada que estudia la toponimia de los municipios gallegos. En su caso, la AGOn promovió además anteriormente dos Congresos Internacionales sobre onomástica gallega, en Santiago (2002) y Pontevedra (2006); este congreso supondría el tercero de ellos. El Instituto da Lingua Galega, perteneciente a la Universidad de Santiago de Compostela, acoge a los investigadores que elaboraron el Nomenclátor y muchos de los miembros de la Comisión de Toponimia de la Xunta de Galicia; y también es sede de un proyecto de investigación sobre la toponimia de toda la península ibérica que reúne a los mejores especialistas en la materia.

Detalle del Atlas catalán de Cresques Abraham.
Copia de 1959 del original de 1375. Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. Fuente: Wikipedia

Toda esta experiencia posibilita a estas instituciones para que se constituyan en eslabones vertebradores e impulsores de los nuevos estudios toponímicos en Europa, a través de este encuentro dedicado a los estudios científicos sobre la toponimia de los Caminos de Santiago. Así, atendieron la llamada tanto a participar en el comité científico como a presentar sus trabajos, investigadores de distintas universidades gallegas, españolas y europeas, y de otras instituciones como el Centre National de la Recherche Scientifique (Francia), la Euskaltzaindia, el Institut d’Estudis Catalans, la Academia Valenciana de la Llengua, el Instituto Geográfico Nacional (Madrid), la Dirección Xeral de Política Lingüística y el Instituto de Estudos de Territorio de la Xunta de Galicia. El objetivo es principalmente filológico, pero no solo. Queremos que el europeísmo y también la multidisciplinariedad recorran estas jornadas: la geografía, la historia y la cartografía serán otros de los distintos ejes de este Congreso.